Cómo reinventar mi carrera

¿Sientes que no estás conforme con el rumbo que tomó tu carrera? ¿Experimentas sensaciones de desenamoramiento y frustración? En esos momentos de crisis, es probable que pienses que el universo profesional que habías construido no tiene sentido. Pero si enfocas el problema desde otro ángulo, verás que en realidad estás ante una gran oportunidad para reinventar tu carrera.

Cómo reinventar mi carrera
Foto por Hannah Olinger

Detenerse para reflexionar

Hay instancias de la vida en las que necesitamos frenar y preguntarnos si estamos conformes con lo que estamos haciendo. A veces esa pausa para pensar surge de un deseo propio. Otras veces, hay circunstancias en el camino que nos obligan a detenernos y recalcular. Determinados episodios de la vida, pueden llevarnos a una etapa de autorreflexión.

En ese caso, es útil hacernos algunas preguntas para revisar lo que sentimos y pensamos acerca de la carrera que hemos elegido:

  • ¿Me apasiona lo que hago?
  • ¿Siento satisfacción cuando termino mis tareas laborales?
  • ¿Me despierto cada mañana con ganas de ir a trabajar?
  • ¿Veo mi trabajo como un espacio de crecimiento personal y profesional?
  • ¿Me siento valorado en las actividades que desempeño a diario?
  • ¿Siento que mi trabajo es bien remunerado?

¿Respondiste de manera negativa a una o varias de estas preguntas? De ser así, quizás debas tomar esto como un llamado de atención y profundizar en ello. ¿Qué es lo que no te satisface de tu carrera actual? Tal vez te identifiques con alguna de estas afirmaciones:

  • No le encuentro sentido a mi trabajo.
  • No me gusta lo que hago.
  • Me gusta lo que hago, pero me cansé.
  • Me agotó ir a misma oficina todos los días.
  • Ser freelancer me empezó a parecer demasiado solitario.
  • Quiero cambiar mi estilo de vida.
  • Mi carrera ya no me parece desafiante: me siento oxidado.

Ante esta situación, se abren dos posibilidades: puedes continuar con un camino que, a sabiendas, ya no te trae satisfacción, o puedes apostar por un cambio.

El camino insatisfecho

Los costos de continuar desempeñándote en una tarea que no te satisface pueden ser muy altos. A largo plazo, puedes sentirte frustrado e incómodo con tu carrera. También, quizás te empiecen a invadir sentimientos de arrepentimiento, sintiendo que nada de lo que has hecho hasta ahora valió la pena.

Cuando pasa esto, y tu panorama profesional se ve oscuro, incierto y sinsentido, es usual que reacciones con culpa o con miedo. En el primer caso, te dirás a tí mismo: “Elegí mal la carrera, es mi culpa; ahora debo aguantar y seguir en este camino”. En el segundo, probablemente pienses: “¿Cómo voy a cambiar de carrera ahora? Es tarde; soy muy grande para eso; es riesgoso empezar de cero; ¿cómo voy a insertarme en un nuevo rubro o contexto laboral?”

Si te quedas estancado en estos razonamientos, la frustración probablemente perdure y la posibilidad de cambio quede en un simple deseo. ¿Qué sucede si comienzas a ver esa fantasía como una realidad alcanzable?

Salto hacia el cambio

Si lograste vencer la culpa y los miedos, y estás decidido a intentar un cambio, es importante pensar un plan de acción. Así, no te dejarás agobiar por la sensación de incertidumbre que puede provocar todo giro importante en la vida. Es clave darse un tiempo para barajar opciones y dar lugar a preguntas que puedan abrirle paso a un nuevo descubrimiento. Te proponemos algunas:

  • ¿Qué desafíos y proyectos te motivan? ¿Cuáles te apasionan?
  • ¿En qué actividades o ámbitos consideras que puedes agregar valor?
  • ¿Qué te divierte?
  • ¿Cuáles de tus habilidades te gustaría explorar y aprovechar más?

Los interrogantes pueden funcionar como un puntapié para diagramar un nuevo destino profesional. Pero, ¡atención! Esto no implica que debas tirar por la borda lo que has cosechado y aprendido hasta ahora en tu profesión de base. Todo lo adquirido puede resignificarse y ser altamente valorado al cambiar de orientación profesional. Por eso, es muy interesante entender y repensar qué es lo que te hizo enamorarte de la carrera que, en su momento, elegiste.

Un buen plan de acción

Si has decidido tomar las riendas de tu carrera y efectuar un cambio, pero aún no te animas, puedes recurrir a un profesional. Junto con un terapeuta, podrás:

  • Identificar algunos aspectos de tu personalidad que hasta ahora no habías descubierto.
  • Reconocer tus fortalezas, y también aquellas áreas en las que tienes oportunidades de mejora.
  • Posicionarte de manera novedosa, con más seguridad y recursos, a la hora de seguir construyendo tu camino profesional.
  • Descubrir qué te apasiona, en qué deseas incursionar y cómo dirigirte hacia eso.

Entonces, en el espacio de Coaching de carrera, hay algunos pasos concretos que puedes realizar para ir delineando un nuevo perfil profesional:

  • Rearma tu CV: como dijimos, la experiencia que has cosechado hasta ahora es muy valiosa. ¡Aprovéchala! Destaca los puntos de tu recorrido que piensas más se adecuan a los nuevos objetivos.
  • Revisa la manera en que comunicas tu experiencia, talento y habilidades: modificar y optimizar la manera en que transmitimos los mensajes puede hacer que un mismo contenido tenga un efecto completamente distinto en quien lo recibe.
  • Practica  y simula situaciones estresantes, como las entrevistas de trabajo, para entrenar tus habilidades interpersonales. El roleplaying es una herramienta eficaz para aumentar la confianza en nosotros mismos.
  • Revisa tu red de contactos: si siempre te codeas con la misma gente, es probable que nada muy novedoso aparezca en tu horizonte. Rodéate de gente nueva o vuelve a contactarte con personas que hace tiempo no ves. Esto puede hacer que surjan alternativas que ni imaginabas.

Vemos así que el camino de redescubrimiento profesional es posible y altamente gratificante. Deja los miedos y las culpas de lado, revisa tu presente y saca a la luz lo mejor de tu pasado. Si encaras tu carrera con pasión, serás un gran profesional, sea cual sea tu área de desempeño.


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Publicado por Romina Labaton

Head of Clinical Services en Terapia Point